Apéndice I. Atlas de correlación campo visual–topografía lesional
Este apéndice reúne, ordenados por nivel de la vía visual, los patrones campimétricos de la obra con el hallazgo asociado y la prueba de imagen indicada. Su función es de consulta: el campo visual localiza la lesión antes que ninguna otra prueba, y la petición de imagen se dirige a partir de esa localización.
Las referencias completas, con su PMID verificado contra NCBI E-utilities, figuran al final. Se respetan las normas de la obra: coma decimal y punto de millar, genes en cursiva, signo menos tipográfico (−), y la declaración explícita de la debilidad de la fuente cuando procede.
Advertencia de uso. Las correspondencias de este atlas son orientativas y admiten excepciones documentadas; la más importante es que la congruencia es un criterio de probabilidad y no una regla, como se detalla en la sección I.4.
I.1 · Las tres preguntas que ordenan la interpretación
Sección titulada «I.1 · Las tres preguntas que ordenan la interpretación»Antes de cualquier tabla, la secuencia que convierte un campo visual en una localización:
Primera: ¿el defecto es monocular o binocular? Un defecto presente solo en un ojo sitúa la lesión por delante del quiasma; uno presente en ambos, en el quiasma o por detrás.
Segunda: ¿respeta la línea media vertical? Es el dato más discriminativo del apéndice. Un defecto que respeta el meridiano vertical es de vía visual; uno que respeta el meridiano horizontal es de fibras retinianas o del nervio óptico.
Tercera: ¿es congruente? Es decir, ¿son los defectos de ambos ojos superponibles? La congruencia aumenta cuanto más posterior es la lesión, con la salvedad de la sección I.4.
Tabla I.1 · El árbol de decisión en tres pasos
| Hallazgo | Localización |
|---|---|
| Monocular | Retina o nervio óptico |
| Binocular, respeta meridiano vertical, bitemporal | Quiasma |
| Binocular, respeta meridiano vertical, homónimo | Vía retroquiasmática |
| Binocular, respeta meridiano horizontal | Nervio óptico bilateral o retina |
| Binocular, no respeta ningún meridiano | Reconsiderar: ¿funcional, de mala colaboración o de causa ocular? |
Las revisiones sobre patrones de defecto campimétrico asociados a lesiones de la vía retroquiasmática ofrecen el marco de esta sistemática.[1]
I.2 · Nivel prequiasmático: retina y nervio óptico
Sección titulada «I.2 · Nivel prequiasmático: retina y nervio óptico»Tabla I.2-1 · Defectos monoculares por patrón
| Patrón campimétrico | Sugiere | Imagen indicada |
|---|---|---|
| Escotoma central | Neuropatía óptica (inflamatoria, tóxica, hereditaria, compresiva), maculopatía | RM órbitas con contraste y supresión grasa |
| Escotoma cecocentral | Neuropatía óptica tóxica, carencial o hereditaria | RM si progresa; estudio metabólico y genético |
| Defecto altitudinal | Neuropatía óptica isquémica anterior | Ninguna si el perfil es típico; reactantes urgentes si >50 años |
| Defecto arciforme | Glaucoma, neuropatía óptica isquémica, drusas del disco | Según sospecha; OCT y ecografía en la sospecha de drusas |
| Aumento de la mancha ciega | Papiledema, drusas, neuritis con edema | RM con venografía si hay papiledema[2,3] |
| Constricción concéntrica | Papiledema crónico, distrofia retiniana, glaucoma avanzado, funcional | Electrorretinograma antes de asumir funcional |
| Escalón nasal | Glaucoma, neuropatía óptica | Según sospecha |
| Defecto temporal que respeta el meridiano vertical en un solo ojo | Lesión de la unión nervio-quiasma | RM selar urgente |
Nota sobre el último patrón: es el que más veces se pasa por alto. Un defecto temporal monocular con respeto del meridiano vertical no es prequiasmático: indica afectación de la unión y obliga a explorar con detalle el campo temporal superior del ojo contralateral.[4]
Tabla I.2-2 · La neuropatía óptica compresiva y su secuencia
| Fase | Campo | Otros hallazgos |
|---|---|---|
| Precoz | Depresión generalizada leve o escotoma paracentral | Discromatopsia desproporcionada, DPAR |
| Intermedia | Defecto que puede simular altitudinal o arciforme | Palidez del disco progresiva |
| Avanzada | Escotoma central amplio, constricción | Atrofia óptica establecida |
La neuropatía óptica compresiva y su presentación están descritas,[5] y en la orbitopatía tiroidea se ha propuesto una nomenclatura específica para la secuencia de los defectos campimétricos en la neuropatía compresiva progresiva.[6,7]
I.3 · Nivel quiasmático
Sección titulada «I.3 · Nivel quiasmático»Tabla I.3 · Patrones quiasmáticos
| Patrón | Localización dentro del quiasma | Causa típica | Imagen |
|---|---|---|---|
| Hemianopsia bitemporal | Cuerpo del quiasma (fibras cruzadas) | Adenoma hipofisario, craneofaringioma, meningioma | RM selar con contraste |
| Cuadrantanopsia bitemporal superior | Compresión desde abajo | Adenoma hipofisario | RM selar |
| Cuadrantanopsia bitemporal inferior | Compresión desde arriba | Craneofaringioma, aneurisma | RM selar |
| Escotoma de la unión (escotoma central en un ojo + defecto temporal superior en el otro) | Unión nervio óptico-quiasma anterior | Lesión selar o supraselar de crecimiento anterior | RM selar urgente |
| Hemianopsia binasal | Compresión lateral bilateral, o —más frecuentemente— no quiasmático | Reconsiderar: glaucoma, drusas, papiledema | Según sospecha |
La regla que evita el error más frecuente de esta sección: la hemianopsia binasal es un patrón excepcional como signo quiasmático y mucho más frecuente como manifestación de patología del nervio óptico bilateral. Antes de pedir una resonancia selar por una binasal, hay que descartar glaucoma y drusas.
El escotoma de la unión merece énfasis por su valor localizador: la distribución de los patrones de escotoma en las lesiones quiasmáticas, con especial referencia al síndrome de la unión anterior, está caracterizada,[4] y la evaluación neurooftalmológica de la enfermedad hipofisaria integra estos patrones en la conducta.[8]
I.4 · Nivel retroquiasmático: la regla de la congruencia y su límite
Sección titulada «I.4 · Nivel retroquiasmático: la regla de la congruencia y su límite»El principio clásico: cuanto más posterior es la lesión, más congruente es el defecto homónimo, porque las fibras correspondientes a puntos retinianos homólogos se van agrupando a lo largo del trayecto.
El límite, y es importante: la serie de correlación clínico-anatómica más amplia disponible —con 904 casos de hemianopsia homónima— mostró que la congruencia no distingue de forma fiable las lesiones de la radiación óptica de las occipitales, y que su valor localizador es menor de lo que la enseñanza clásica sostiene.[9]
Cómo usar el criterio, entonces:
- La incongruencia marcada sí orienta a lesión anterior —cintilla o radiación proximal—, y ese sentido de la regla se mantiene.
- La congruencia alta no permite afirmar localización occipital, porque también aparece en lesiones de la radiación.
- El resto de los signos acompañantes localiza mejor que la congruencia, y son los que recoge la sección siguiente.
Tabla I.4 · Defectos homónimos por nivel
| Nivel | Patrón característico | Signos acompañantes que localizan | Imagen |
|---|---|---|---|
| Cintilla óptica | Homónimo incongruente | DPAR contralateral a la lesión, atrofia en banda del disco contralateral | RM craneal con contraste |
| Cuerpo geniculado lateral | Homónimo sectorial —en cuña horizontal o su complementario— | Poco frecuente; a veces sin otros signos | RM craneal |
| Radiación óptica, asa de Meyer (temporal) | Cuadrantanopsia homónima superior | Afasia si hemisferio dominante; epilepsia temporal | RM craneal |
| Radiación óptica parietal | Cuadrantanopsia homónima inferior | Negligencia si hemisferio derecho, apraxia, alteración del seguimiento | RM craneal |
| Corteza occipital | Homónimo congruente | Sin déficit motor ni sensitivo, con frecuencia aislado | RM craneal; TC urgente si agudo |
Los patrones de defecto asociados a lesiones retroquiasmáticas están sistematizados,[1] el valor localizador de la cuadrantanopsia se ha analizado específicamente,[10] y el síndrome de la cintilla óptica tiene descripción clásica[11] y actualizada con su clasificación etiológica.[12]
I.5 · El asa de Meyer y la cuadrantanopsia superior
Sección titulada «I.5 · El asa de Meyer y la cuadrantanopsia superior»Merece sección propia porque es la correlación anatómica con más consecuencias quirúrgicas. Las fibras procedentes de la retina inferior —campo superior— se desvían hacia delante en el lóbulo temporal formando el asa de Meyer antes de dirigirse hacia atrás; una resección temporal anterior las lesiona y produce cuadrantanopsia superior contralateral.
Lo que la tractografía ha aportado, y sus límites:
- La distancia entre la punta anterior del asa y el polo temporal es muy variable entre individuos, lo que impide una regla quirúrgica universal.[13]
- La tractografía por difusión permite estimarla en cada paciente, con aplicación descrita en la cirugía de epilepsia temporal,[14,15] incluida la superposición intraoperatoria de la tractografía.[16]
- Su reproducibilidad tiene dificultades técnicas reconocidas, que conviene conocer antes de tomar decisiones sobre ella.[17]
La consecuencia práctica para el oftalmólogo: en un paciente que va a someterse a cirugía temporal, el campo visual preoperatorio es la referencia sin la cual no se puede valorar el resultado.
I.6 · Patrones occipitales con nombre propio
Sección titulada «I.6 · Patrones occipitales con nombre propio»Tabla I.6 · Los cuatro patrones que hay que reconocer
| Patrón | Descripción | Sustrato |
|---|---|---|
| Respeto macular | Hemianopsia homónima con conservación de unos grados centrales | Doble irrigación del polo occipital; conservación de la representación macular |
| Síndrome de la media luna temporal | Defecto monocular en el campo temporal más periférico, o su preservación aislada en una hemianopsia | Representación de la periferia temporal en la porción más anterior de la corteza calcarina, sin correspondiente en el otro ojo |
| Sectoranopsia horizontal homónima | Defecto homónimo en cuña horizontal | Descrita en lesiones concretas de la vía retroquiasmática |
| Ceguera cortical | Pérdida visual bilateral con pupilas normales y fondo normal | Lesión occipital bilateral |
El síndrome de la media luna temporal es el patrón más específico del apéndice: su presencia localiza en la corteza calcarina anterior con una precisión que ningún otro defecto alcanza, y está descrito tanto en su forma clásica[18] como en presentaciones por lesiones concretas.[19] Su valor práctico añadido es que un defecto monocular periférico temporal no obliga necesariamente a estudiar el ojo: puede ser cortical.
La sectoranopsia horizontal homónima se ha descrito asociada a lesiones vasculares concretas.[20]
La ceguera cortical tiene el rasgo que el capítulo 234 subrayó: pupilas normales y fondo normal, exactamente como la pérdida visual funcional, lo que obliga a estudio completo. Su rehabilitación tiene revisión propia.[21]
I.7 · Qué imagen pedir según el patrón
Sección titulada «I.7 · Qué imagen pedir según el patrón»Tabla I.7 · De la localización a la petición
| Localización sugerida | Prueba | Qué especificar en la petición |
|---|---|---|
| Nervio óptico | RM de órbitas y encéfalo | Cortes finos de órbita, supresión grasa, contraste |
| Unión y quiasma | RM selar | Cortes finos coronales y sagitales de región selar, contraste |
| Cintilla y geniculado | RM craneal | Contraste; secuencias de difusión si sospecha vascular |
| Radiación óptica | RM craneal | Difusión; tractografía si contexto quirúrgico |
| Corteza occipital | RM craneal, o TC urgente si agudo | Difusión; angio si sospecha de ictus |
| Sospecha de compresión con urgencia | RM urgente; TC si RM no disponible | Sospecha explícita en la petición |
Los esquemas de imagen en urgencias neurooftalmológicas,[22] las revisiones sobre imagen del nervio óptico[23] y la selección razonada de neuroimagen en el paciente con síntomas oftalmológicos[24] sostienen estas indicaciones. La regla del capítulo 244 se aplica aquí: el informe radiológico responde a la pregunta que se le hace.
I.8 · Los patrones que no localizan y hacen perder tiempo
Sección titulada «I.8 · Los patrones que no localizan y hacen perder tiempo»Y conviene tenerlos juntos porque generan estudios innecesarios:
| Patrón | Qué suele ser | Qué hacer |
|---|---|---|
| Depresión generalizada bilateral | Catarata, miosis, defecto refractivo, mala colaboración | Repetir con corrección y con midriasis controlada |
| Campo tubular que no se expande con la distancia | Funcional: geométricamente imposible | Campo a dos distancias; ver Sección XXXIV |
| Campo en espiral | Fatiga atencional; sugestivo de funcional | Repetir; no concluir con una sola prueba |
| Constricción concéntrica aislada | Retinosis, glaucoma terminal, papiledema crónico, funcional | Electrorretinograma y OCT antes de asumir funcional |
| Defectos erráticos sin patrón anatómico | Mala colaboración | Repetir; considerar perimetría alternativa |
Las herramientas de perimetría pediátrica y sus limitaciones,[25] y la medición del componente campimétrico de la aptitud para conducir,[26,27] completan el marco de interpretación en poblaciones concretas.
I.9 · Lo que hay que consignar siempre
Sección titulada «I.9 · Lo que hay que consignar siempre»Un campo visual sin estos datos no es interpretable a distancia ni comparable en el tiempo:
- Fecha, tipo de perimetría y estrategia empleada.
- Corrección utilizada y tamaño pupilar.
- Índices de fiabilidad, que son los que permiten descartar la mala colaboración.
- Índices globales, no solo la impresión visual del mapa.
- Ojo explorado, con lateralidad inequívoca.
- Si es monocular o binocular, dato que el capítulo 253 identificó como el que más veces falta.
Y el criterio de comparación: la progresión se establece sobre series con la misma estrategia y el mismo equipo, nunca comparando pruebas de aparatos distintos.
I.10 · Correlación con la estructura
Sección titulada «I.10 · Correlación con la estructura»El campo mide función; la tomografía de coherencia óptica mide estructura, y su correlación cierra el diagnóstico topográfico.
Tabla I.10 · Patrones estructurales que acompañan a los campimétricos
| Defecto campimétrico | Hallazgo estructural esperable | Latencia |
|---|---|---|
| Hemianopsia bitemporal | Adelgazamiento de células ganglionares en hemirretinas nasales, patrón «en pajarita» | Semanas a meses |
| Homónimo por lesión de cintilla | Atrofia en banda del disco contralateral; adelgazamiento hemirretiniano homónimo | Meses |
| Homónimo retrogeniculado | Adelgazamiento por degeneración retrógrada transináptica | Meses a años |
| Neuropatía óptica establecida | Adelgazamiento difuso de fibras y de células ganglionares | 6-8 semanas |
| Papiledema resuelto | Descenso del grosor: puede ser resolución o atrofia | Variable |
El aviso de interpretación que la obra ha repetido y que aquí queda condensado: un descenso del grosor de la capa de fibras nerviosas puede significar mejoría de un edema o pérdida axonal, y lo distingue la función, no la imagen.[28] La clasificación actual de la neuritis óptica y los rasgos clínicos de las neuropatías ópticas comunes ayudan a situar cada patrón.[29,30,31]
I.11 · Del campo al paciente
Sección titulada «I.11 · Del campo al paciente»Porque un atlas de localización no debe hacer olvidar la consecuencia funcional, que la Parte Quinta desarrolló:
- El campo binocular es el que determina la función, no el monocular.[32]
- La hemianopsia homónima deteriora la calidad de vida al menos como la ceguera monocular, con agudeza normal.[33]
- La hemianopsia derecha y la izquierda producen problemas de lectura distintos y requieren estrategias distintas.[34,35]
- La detección precoz del déficit visual tras el ictus forma parte del marco asistencial establecido.[36,37]
- La negligencia no es un defecto campimétrico y se explora aparte.[38]
- El pronóstico y el tratamiento de los defectos campimétricos tienen revisión propia.[39]
Nota de uso y de límites
Sección titulada «Nota de uso y de límites»Tres advertencias finales sobre este atlas:
Primera. Las correspondencias descritas son probabilísticas. La congruencia, en particular, tiene un valor localizador menor del que la enseñanza clásica atribuye, según la serie de correlación clínico-anatómica más amplia disponible.[9]
Segunda. Un patrón campimétrico nunca sustituye a la exploración completa: pupilas, motilidad, fondo de ojo y signos neurológicos acompañantes localizan tanto o más que el propio campo.
Tercera. Los defectos incompletos, en evolución o con mala colaboración no encajan en ninguna casilla de estas tablas, y forzarlos a hacerlo es la principal fuente de error en su uso.
Bibliografía
Sección titulada «Bibliografía»Estilo Vancouver, numeración por orden de aparición en el texto. Referencias verificadas contra NCBI E-utilities. PMID y, cuando está indexado, DOI.
-
Cho J, Liao E, Trobe JD. Visual Field Defect Patterns Associated With Lesions of the Retrochiasmal Visual Pathway. J Neuroophthalmol. 2022;42(3):353-359. PMID: 36166759 · DOI: 10.1097/WNO.0000000000001601
-
Friedman DI, Liu GT, Digre KB. Revised diagnostic criteria for the pseudotumor cerebri syndrome in adults and children. Neurology. 2013;81(13):1159-65. PMID: 23966248 · DOI: 10.1212/WNL.0b013e3182a55f17
-
Mollan SP. Papilledema. Continuum (Minneap Minn). 2025;31(2):436-462. PMID: 40179403 · DOI: 10.1212/cont.0000000000001556
-
Schiefer U, Isbert M, Mikolaschek E, Mildenberger I, Krapp E, Schiller J, et al. Distribution of scotoma pattern related to chiasmal lesions with special reference to anterior junction syndrome. Graefes Arch Clin Exp Ophthalmol. 2004;242(6):468-77. PMID: 15069563 · DOI: 10.1007/s00417-004-0863-5
-
Hall WA, Gurnani B. Compressive optic neuropathy. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island: StatPearls Publishing; 2026. PMID: 32809418
-
Freitag SK, Tanking T. A Nomenclature to Describe the Sequence of Visual Field Defects in Progressive Thyroid Eye Disease-Compressive Optic Neuropathy (An American Ophthalmological Society Thesis). Am J Ophthalmol. 2020;213:293-305. PMID: 31843473 · DOI: 10.1016/j.ajo.2019.12.005
-
Choi CJ, Oropesa S, Callahan AB, Glass LR, Teo L, Cestari DM, et al. Patterns of visual field changes in thyroid eye disease. Orbit. 2017;36(4):201-207. PMID: 28453366 · DOI: 10.1080/01676830.2017.1314510
-
Wang MTM, Meyer JA, Danesh-Meyer HV. Neuro-ophthalmic evaluation and management of pituitary disease. Eye (Lond). 2024;38(12):2279-2288. PMID: 39039214 · DOI: 10.1038/s41433-024-03187-x
-
Zhang X, Kedar S, Lynn MJ, Newman NJ, Biousse V. Homonymous hemianopias: clinical-anatomic correlations in 904 cases. Neurology. 2006;66(6):906-10. PMID: 16567710 · DOI: 10.1212/01.wnl.0000203913.12088.93
-
Jacobson DM. The localizing value of a quadrantanopia. Arch Neurol. 1997;54(4):401-4. PMID: 9109741 · DOI: 10.1001/archneur.1997.00550160045014
-
Newman SA, Miller NR. Optic tract syndrome. Neuro-ophthalmologic considerations. Arch Ophthalmol. 1983;101(8):1241-50. PMID: 6882255 · DOI: 10.1001/archopht.1983.01040020243018
-
Chen NS, McDonald HM, Micieli J, Margolin E. Diagnosis and etiologic classification of optic tract lesions. Brain Commun. 2025;7(5):fcaf354. PMID: 41030890 · DOI: 10.1093/braincomms/fcaf354
-
Wang YX, Zhu XL, Deng M, Siu DY, Leung JC, Chan Q, et al. The use of diffusion tensor tractography to measure the distance between the anterior tip of the Meyer loop and the temporal pole in a cohort from Southern China. J Neurosurg. 2010;113(6):1144-51. PMID: 20722609 · DOI: 10.3171/2010.7.JNS10393
-
Yogarajah M, Focke NK, Bonelli S, Cercignani M, Acheson J, Parker GJ, et al. Defining Meyer’s loop-temporal lobe resections, visual field deficits and diffusion tensor tractography. Brain. 2009;132(Pt 6):1656-68. PMID: 19460796 · DOI: 10.1093/brain/awp114
-
Thudium MO, Campos AR, Urbach H, Clusmann H. The basal temporal approach for mesial temporal surgery: sparing the Meyer loop with navigated diffusion tensor tractography. Neurosurgery. 2010;67(2 Suppl Operative):385-90. PMID: 21099562 · DOI: 10.1227/NEU.0b013e3181f7424b
-
Vakharia VN, Vos SB, Winston GP, Gutman MJ, Wykes V, McEvoy AW, et al. Intraoperative overlay of optic radiation tractography during anteromesial temporal resection: a prospective validation study. J Neurosurg. 2022;136(2):543-552. PMID: 34330090 · DOI: 10.3171/2020.12.JNS203437
-
Mandelstam SA. Challenges of the anatomy and diffusion tensor tractography of the Meyer loop. AJNR Am J Neuroradiol. 2012;33(7):1204-10. PMID: 22422189 · DOI: 10.3174/ajnr.A2652
-
Ali K. The temporal crescent syndrome. Pract Neurol. 2015;15(1):53-5. PMID: 25416654 · DOI: 10.1136/practneurol-2014-001014
-
Yamaguchi I, Pooh KH, Azumi M, Takagi Y. Temporal crescent syndrome caused by a lateral ventricular glioependymal cyst: case report. J Neurosurg Pediatr. 2020;26(3):232-236. PMID: 32413853 · DOI: 10.3171/2020.3.PEDS2021
-
Costello FE, Starreveld YP. Hemorrhagic Intracranial Cavernoma Presenting as a Homonymous Horizontal Sectoranopia. J Neuroophthalmol. 2021;41(2):e225-e227. PMID: 32868569 · DOI: 10.1097/WNO.0000000000001014
-
Saionz EL, Busza A, Huxlin KR. Rehabilitation of visual perception in cortical blindness. Handb Clin Neurol. 2022;184:357-373. PMID: 35034749 · DOI: 10.1016/B978-0-12-819410-2.00030-8
-
Heran F, Schaison-Cusin M, Williams M, Piekarski JD. [Imaging of neuro-ophthalmological emergencies]. J Neuroradiol. 2004;31(4):291-300. PMID: 15545941 · DOI: 10.1016/s0150-9861(04)97008-3
-
Biousse V, Danesh-Meyer HV, Saindane AM, Lamirel C, Newman NJ. Imaging of the optic nerve: technological advances and future prospects. Lancet Neurol. 2022;21(12):1135-1150. PMID: 36155662 · DOI: 10.1016/S1474-4422(22)00173-9
-
Rootman MS, Dotan G, Konen O. Neuroimaging in Children with Ophthalmological Complaints: A Review. J Neuroimaging. 2021;31(3):446-458. PMID: 33615595 · DOI: 10.1111/jon.12842
-
Riaz M, Ross NC, Mayer DL. The diagnostic accuracy and feasibility of paediatric visual field tests: A systematic review. Ophthalmic Physiol Opt. 2025;45(3):726-741. PMID: 39873237 · DOI: 10.1111/opo.13449
-
Crabb DP, Fitzke FW, Hitchings RA, Viswanathan AC. A practical approach to measuring the visual field component of fitness to drive. Br J Ophthalmol. 2004;88(9):1191-6. PMID: 15317714 · DOI: 10.1136/bjo.2003.035949
-
Alfaqawi F, Young J, Kaye SB. Binocular visual field in adults with horizontal strabismus and driving requirements. Eye (Lond). 2023;37(11):2220-2225. PMID: 36460857 · DOI: 10.1038/s41433-022-02319-5
-
Sibony PA, Kupersmith MJ, Kardon RH. Optical Coherence Tomography Neuro-Toolbox for the Diagnosis and Management of Papilledema, Optic Disc Edema, and Pseudopapilledema. J Neuroophthalmol. 2021;41(1):77-92. PMID: 32909979 · DOI: 10.1097/WNO.0000000000001078
-
Petzold A, Fraser CL, Abegg M, Alroughani R, Alshowaeir D, Alvarenga R, et al. Diagnosis and classification of optic neuritis. Lancet Neurol. 2022;21(12):1120-1134. PMID: 36179757 · DOI: 10.1016/S1474-4422(22)00200-9
-
Biousse V, Newman NJ. Diagnosis and clinical features of common optic neuropathies. Lancet Neurol. 2016;15(13):1355-1367. PMID: 27839652 · DOI: 10.1016/S1474-4422(16)30237-X
-
Kaur K, Margolin E. Nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island: StatPearls Publishing; 2026. PMID: 32644471
-
Burgos-Blasco B, Perez-Garcia P, Fernandez-Vigo JI, Benito-Pascual B, Hernandez-Garcia E, Saenz-Frances F, et al. Binocular Visual Field and Vision-Related Quality of Life in Patients With Hemianopia. J Neuroophthalmol. 2022;42(1):e217-e224. PMID: 34001737 · DOI: 10.1097/WNO.0000000000001286
-
Choi HY, Kim SJ, Kim SY, Lee JE. Comparison of vision-related quality of life in patients with homonymous hemianopia and monocular blindness. Sci Rep. 2022;12(1):6558. PMID: 35449232 · DOI: 10.1038/s41598-022-10626-w
-
Schuett S. The rehabilitation of hemianopic dyslexia. Nat Rev Neurol. 2009;5(8):427-37. PMID: 19581901 · DOI: 10.1038/nrneurol.2009.97
-
Bowers AR. Driving with homonymous visual field loss: a review of the literature. Clin Exp Optom. 2016;99(5):402-18. PMID: 27535208 · DOI: 10.1111/cxo.12425
-
Rowe FJ, Hepworth LR, Begoña Coco-Martin M, Gillebert CR, Leal-Vega L, Palmowski-Wolfe A, et al. European Stroke Organisation (ESO) guideline on visual impairment in stroke. Eur Stroke J. 2025;10(4):1087-1159. PMID: 40401755 · DOI: 10.1177/23969873251314693
-
Räty S, Silvennoinen K, Tatlisumak T. Prehospital pathways of occipital stroke patients with mainly visual symptoms. Acta Neurol Scand. 2018;137(1):51-58. PMID: 28804875 · DOI: 10.1111/ane.12807
-
Barrett AM. Spatial Neglect and Anosognosia After Right Brain Stroke. Continuum (Minneap Minn). 2021;27(6):1624-1645. PMID: 34881729 · DOI: 10.1212/CON.0000000000001076
-
Agarwal A, Kedar S. Prognosis and Treatment of Visual Field Defects. Semin Neurol. 2015;35(5):549-56. PMID: 26444400 · DOI: 10.1055/s-0035-1563573